Obra de los arquitectos Ángela García de Paredes e Ignacio García Pedrosa, en sustitución de una antigua estructura cuyos origenes se remontan a 1926, este edificio fué galardonado con el Premio de Arquitectura Española 2007 (VIII Edición) como un reconocimiento a “la integración del proyecto en el proceso de regeneración del barrio y la capacidad interactiva de la arquitectura para articular sus volumetrías exteriores en su entorno”.

El fallo del jurado desatacó la coherencia que establece el proyecto con las alineaciones del solar y la dignidad que devuelve al paisaje urbano, así como la versátil organización interior de los espacios y las salas "que conforman una pieza singular, que contiene múltiples referencias formales de la mejor arquitectura española de equipamiento cultural públicos".